La vida empieza a tener sentido cuando ayudas a otro a ponerse de pie y a andar. Cuando respiras hinchando tus pulmones de aire, y notas que no estás solo a pesar de estar en el desierto. Cuando miras al cielo y ves las estrellas que dominan el firmamento,comprendes que no estás solo,comprendes que la vida es mucho más que el simple palpitar de tu corazón. La vida tiene sentido cuando andas,cuando evolucionas, y no dejas tras de ti amargura. Cuando tras de ti has dejado alegrías, cuando has dejado amigos y hermanos, cuando has dejado un grato recuerdo en todo aquel que te ha conocido, es cuando la vida tiene sentido.
Ene 19
Alumbra el camino de otros.
Había una vez, en una ciudad de Oriente, un hombre que caminaba por las calles llevando encendida una lámpara de aceite. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento se encuentra con un amigo. Este lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo y le dice:
– ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano, si tú no ves…?
Entonces, el ciego le responde:
– Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco de memoria la oscuridad de las calles. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí… No sólo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan servirse de ella. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para que sea visto por otros, aunque aparentemente no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil. Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento… ¡Qué maravilloso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás! Sin fijarnos si lo necesitan o no… Llevar luz y no oscuridad… Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad…
Todos pasamos por situaciones difíciles a veces. Todos sentimos el peso del dolor en determinados momentos de nuestras vidas. Todos sufrimos en algunos momentos. Lloramos en otros. Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros… Al contrario, ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese corazón herido… Nuestro dolor es y fue importante pero se minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo… ¡LUZ!… demos luz. Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite ir a iluminar en vez de oscurecer. Está en nosotros saber usarla. Esta en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas.
Ene 19
Amar es darse todo.
El hombre estaba tras el mostrador, mirando la calle distraídamente. Una niñita se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio un determinado objeto. Entró en el negocio y pidió para ver el collar de turquesa azul.
– Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito? -dijo ella.
El dueño del negocio miró desconfiado a la niñita y le preguntó:
– ¿Cuánto dinero tienes?
Sin dudar, sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz:
– ¿Esto alcanza?
Eran apenas algunas monedas las que exhibía orgullosa.
– ¿Sabe?, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es su cumpleaños y estoy segura que quedará feliz con el collar que es del color de sus ojos.
El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde.
– Tome, dijo a la niña. Llévelo con cuidado.
Ella salió feliz, corriendo y saltando calle abajo. Aún no acababa el día cuando una linda joven entró en el negocio, colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho e indagó:
– ¿Este collar fue comprado aquí? ¿Cuánto costó?
– Ah!, -habló el dueño del negocio-. El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente.
La joven exclamó:
– Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, ¿no? Ella no tendría dinero para pagarlo.
El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo cariño, colocó la cinta, se lo devolvió a la joven y le dijo:
– Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar, ella dio todo lo que tenía.
El silencio llenó la pequeña tienda y dos lágrimas rodaron por la faz emocionada de la joven cuando sus manos tomaban el pequeño envoltorio.
La verdadera donación es darse por entero, sin restricciones. La gratitud de quien ama no conoce límites para los gestos de ternura. Agradece siempre, pero no esperes el reconocimiento de nadie. Gratitud con amor no sólo reanima a quien la recibe, reconforta a quien la ofrece.
Ene 14
Empezar de nuevo.
Perdí
a mucha gente que quise y que amo todavía… Pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas.
Perdí momentos únicos en la vida porque lloraba en vez de sonreir… Pero descubrí que es sembrando amor, como se cosecha amor.
Yo perdí muchas veces y muchas cosas en mi vida… Pero junto a ese “perder” hoy intento el valor de “ganar”… Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.
No importa en que momento te cansaste. Lo que importa es que siempre es importante y necesario recomenzar… Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo mas importante…Creer en ti mismo.
Sufriste mucho en este período??… Fué aprendizaje.
Lloraste mucho??… Fué limpieza del alma.
Sentiste rencor??… Fué para aprender a perdonar.
Estuviste solitario en algún momento??… Fué porque cerraste la puerta.
Te sientes solo??… Mira alrededor y encontraras mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse mas a ti.
Arroja lo malo a la basura, limpia tu corazón y haz que estés listo para una nueva vida, para un nuevo amor, para empezar de nuevo.








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