Esta frase nos deja al descubierto una de las verdades que nos duelen. Abrir las puertas de nuestros vacíos no implica tener que cumplir en llenarlos de cualquier manera, sea como sea. Hay vacíos que en la vida no se tapan con el tiempo, ni se llenan con una persona que no merece llenarlo. Es necesario que aprendamos a convivir con nuestras fuerzas y con nuestras debilidades trabajando en transformar esos vacíos en refugios, en fortalezas que nos ayuden a saltar cualquier obstáculo.
Se trata de aprender a vivir sin que las frustraciones nos impidan avanzar.
Sep 21







1 comentario
Justo eso nos convierte en personas seguras y preparadas